Rebreathers de Circuito Cerrado (CCR) algunos tips que pueden ayudarte-12/03/2009
En los últimos años se ha podido observar un crecimiento en la utilización de esta modalidad de SCUBA. En los eventos de la industria de buceo como el Dema Show son el plato principal estableciendo una clara tendencia hacia el futuro. Cada vez son más comunes en la playa los Rebreathers, ya son equipos de la más alta preferencia para la fotografía y video subacuático. En los programas de TV aparecen cada vez más modelos de CCR lo que demuestra que, definitivamente, son parte importante del futuro de las actividades subacuáticas.
La dinámica industria del buceo se está dirigiendo hacia estos sistemas; sin embargo y como detalle curioso, existen antes que el circuito abierto. Es a Henry Fleus a quien oficialmente se atribuye haber usado por vez primera un Rebreather en el año 1878 y no fue hasta el año 1943 cuando Emile Gagnan y Jaques Yves Cousteau introdujeron el regulador de una etapa.
Es así como en estos tiempos las bondades de la tecnología traen de vuelta estos efectivos sistemas predecesores del circuito abierto, combinando de manera segura dos elementos poco afines: agua salada y circuitos electrónicos. A continuación les presentamos información muy básica que puede ayudar a evaluar la posibilidad de adquirir un CCR, así como a identificar si estos equipos se adaptan a sus inmersiones o necesidades.
Ventajas de los CCR Eficiencia en la Descompresión: Los circuitos cerrados tienen la capacidad de mantener presiones parciales de oxígeno constantes (PO2), esto significa que proporcionan mezclas ¨ideales¨ durante la mayor parte de la inmersión, siempre y cuando sean utilizados de manera correcta.
| Prof (mas) |
Presión Ambiental |
PO2 constante |
Fracción de O2 |
| 10 m |
2 ATA |
1.4 ATA |
70% |
| 20 m |
3 ATA |
1.4 ATA |
47% |
| 30 m |
4 ATA |
1.4 ATA |
35% |
| 40 m |
5 ATA |
1.4 ATA |
28% |
Si las inmersiones son largas y/o profundas un CCR permite tiempos de fondo sin paradas de descompresión mucho más largos que el circuito abierto. Si se practica el buceo técnico o se utilizan gases inertes como el helio, los CCR serán aun más beneficiosos. El buceo de exploración y los proyectos de investigación utilizan exclusivamente estos equipos.
Varios de los modelos de CCR de última generación integran un computador de buceo a los sensores de oxigeno, generando información de descompresión en tiempo real en base al gas respirado, optimizando la información relacionada con la descompresión. Adicionalmente, muchos de ellos cuentan con algoritmos de descompresión más actualizados -como RGBM o modelos Neo Haldaneanos- con ajustes en factores de gradiente, permitiendo a los usuarios adaptar los límites de conservación a sus perfiles, edad, condición de fumador, sobrepeso, cansancio, entre otros.
Eficiencia en la utilización de Gases: Para el buceo profundo o de exploración el uso efectivo de los gases es primordial, pues, se estima que la eficiencia de un CCR versus un circuito abierto es de aproximadamente 40:1. Muchas inmersiones de circuito abierto están limitadas al hecho de que los buzos transportan un máximo de 3 cilindros anexos adicionalmente al juego de tanques dobles. El elevado número de cilindros se justifica puesto que en cada exhalación se desperdicia casi el 80% del gas inspirado lo que se incrementa proporcionalmente con la profundidad y limita la eficiencia de estos equipos. Los CCR hacen posible bucear con pequeños cilindros de 2lts o 3lts con una duración aproximada de cinco a seis horas.
Esto debido a que los seres humanos metabolizamos el Oxígeno en valores bastante predecibles -entre 0.7 y 2.5 Lts/min, independientemente de la profundidad- en razón de lo cual el consumo es constante. El diluente sirve solo para ¨diluir¨ el oxigeno y mantener un volumen de respiración adecuado en los contrapulmones y en la utilización del BCD, es muy poco utilizado. Los CCR tienen peso y dimensiones generalmente mayores que los equipos sencillos de circuito abierto, pero son mucho más livianos y pequeños que una configuración de buceo técnico de circuito abierto lo que constituye una ventaja.
Disminución en la deshidratación y la pérdida de calor corporal: Con el circuito abierto se experimenta una diferencia entre la temperatura corporal y la temperatura del gas inspirado proveniente del cilindro de buceo. El flujo de gas que pasa del cilindro de buceo a través de una primera etapa, experimenta una reducción de su presión generando así una disminución en su temperatura (Ley de Charles). En otras palabras: el cuerpo pierde calor en cada respiración en un intento por compensar la temperatura y desperdicia humedad en cada exhalación al exponerse al aire seco, provocando deshidratación. Éste hecho combinado con la exposición al frío constituye un factor de predisposición a la Efermedad Descompresiva que disminuye con el uso del CCR.
Ausencia de Ruidos y Burbujas: los buceadores están acostumbrados a las burbujas y al ruido de sus reguladores. No obstante, con ello suelen perturbar la fauna marina causa de que muchas especies se alejen dificultando y, en ocasiones, impidiendo los avistamientos. Los CCR no hacen ruido; solo ventilan burbujas en el ascenso aumentando las posibilidades de encuentro con fauna marina de gran tamaño y facilitando la interacción de forma más natural y menos invasiva. Por esta causa son altamente apreciados por fotógrafos, ictiólogos y naturalistas en general.
Desventajas de los CCR Demandan mayor entrenamiento y atención por parte de los buzos: los CCR requieren mayor atención por parte de sus usuarios y son menos flexibles a distracciones y descuidos con relación al circuito abierto, por lo que exigen minuciosos chequeos pre y post inmersión. Durante las inmersiones los usuarios deben poseer habilidades y destrezas sólidas, monitorear continuamente sus instrumentos y prestar atención a la presencia de sabores y de síntomas relacionados con altos niveles de dióxido de carbono lo que conduce a concluir que, cuando menos en el corto plazo, los CCR no son una opción para sustituir al circuito abierto en cursos de nivel inicial.
Costos de adquisición muy altos: Los precios de estos equipos oscilan entre los $4.500 y los $12.000 y en aplicaciones científicas o militares el costo de los CCR puede ser aún mayor. Se estima que con la mayor participación de usuarios los precios de las unidades puedan bajar; sin embargo, la mayoría de los fabricantes trabajan de forma artesanal y producen limitadas cantidades al año. Por otra parte, la ausencia de líneas de producción y la constante introducción de cambios e innovaciones hacen presumir una baja poco representativa.
Diseños más complejos y mayor posibilidad de fallas: Los Rebreather de circuito cerrado tienen gran cantidad de piezas, sensores de oxígeno, cables, tuberías de baja presión, O rings, mangueras, dispositivos electrónicos y baterías entre otros. Todos estos componentes deben ser inspeccionados, lubricados, mantenidos y almacenados de forma correcta para prevenir fallas durante las inmersiones. Otro aspecto a resaltar consiste en que la gran cantidad de piezas y la complejidad en los diseños hacen de los CCR equipos potencialmente más susceptibles a fallas mecánicas o electrónicas en relación a la robustez del circuito abierto.
Infraestructura y consumibles poco accesibles: La mayoría de las tiendas, operadoras y embarcaciones de buceo aun no se encuentran adaptadas a esta modalidad, lo que dificulta la obtención de oxígeno, aire compatible con oxígeno, mesas para armado y desarmado, sensores, químicos, cartuchos y demás consumibles. También es importante mencionar la probabilidad de que los instructores de los centros de buceo y personal en general carezcan de conocimientos relacionados a los CCR, por lo que no pueden facilitar el apoyo y la asesoría que normalmente ofrecen en el buceo de circuito abierto.
Una vez presentadas las ventajas y desventajas entre ambas modalidades de SCUBA, podemos evaluar la posibilidad de dar este paso. Para quienes practican activamente el buceo, sea éste recreativo, fotografía, video, naturalismo, profundo, exploración, cuevas o barcos hundidos, un CCR constituye una herramienta valiosa y apreciada.
La mayoría de los usuarios de CCR, una vez que dan el paso, quedan convencidos que es la forma óptima de bucear, por lo que es difícil imaginarse otra vez con las limitaciones del circuito abierto. Para aquellas personas que lo hacen de forma ocasional o solo como una actividad complementaria, los Rebreathers resultan inadecuados y sus costos o desventajas no merecen la inversión.
Saludos,
Eduardo Jaimes Febres ANDI IT 149 |